martes 10 de marzo de 2009

Verano azul en Chiang Mai. Yo y mi motocicleta,

Abandonamos Chiang Mai después de 9 días girando sin parar. 

Nunca he tenido una motocicleta y creo recodar que tan sólo había conducido vehículos a 2 ruedas a motor en 1 ocasión. 

Estos días me he sentido como Pancho de “Verano azul”, moviéndome por Chiang Mai en motocicleta todo el día, yendo a un lago a bañarnos y comer, … 



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Moverse por Chiang Mai en moto es relativamente fácil. Tienen una especie de M-30 madrileña que transcurre junto a un canal que rodea el downtown.

Joaquín y yo hemos pasado 9 días en esta ciudad, la segunda más importante de Tailandia, compartiendo muchos momentos con Alexis, Pedro y Josu, 3 españoles que se encuentran en Chiang Mai por diferentes motivos. 



Hemos asistido a combates de Thai Boxing, hemos visto entrenamientos, hemos cenado en sitios muy baratos, otros que no lo eran tanto pero tenían música en directo, hemos conocido un poco la noche de Chiang Mai, hemos visto templos preciosos, … 

Chiang Mai es, en este momento, aquel lugar que en un largo viaje identificas como “tu casa”.

Posiblemente será Bangkok, por su situación, quien acabe adoptando esa categoría, pero por el momento Chiang Mai ocupa para mí ese lugar que ocupó Kampala, donde llegué a vivir 16 días.

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domingo 21 de septiembre de 2008

Llegada a Zanzibar (19-09-08)

Gran parte de los viajes en Africa se convierten en pequeñas aventuras y en momentos perfectos para observar a la gente y ver como es y como se comporta. Son momentos compartiendo un mismo espacio, en los que observar no supone una intromision.

Moverse en avion o en transporte privado a lo largo de estos paises sin duda es muchisimo mas comodo que usar transporte publico, pero pierde uno tantas vivencias ....


La llegada al barco

Parece que el dia empieza bien.

Conseguimos la informacion necesaria para asegurar un billete para nuestro proximo destino y, caminando en linea recta desde el hotel, llegamos directamente a la oficina de "Flying Horse", compañia con la que hemos reservado 2 billetes por telefono para el ferri que nos ha de llevar a Zanzibar desde Dar es Salaam.

Nos atiende con todos los honores Mr. Akbar, tio de Mr. Taki (con quien hablamos por telefono). Le pedimos que nos confirme que nuestros billetes (cuestan 20 dolares americanos) son de primera clase, pues eso es lo que indica el papel de la oficina de turismo.

Volvemos al hotel a coger las mochilas y compramos algo para comer a lo largo del viaje, que debe durar entre 3 horas y 2 horas y media.

Nos ha recomendado esta compañia Nestor, conductor-guia con el que hemos ido a hacer el safari de Selous Game Reserve.

Mr. Taki nos dijo que el barco zarpaba a las 12:30 h. Sin embargo Mr. Akbar nos ha dicho que la hora de salida son las 12 h. y la hora de embarque las 11:15 h.

A dicha hora nos encontramos con una persona de la compañia que amablemente nos acompaña al barco, a unos 50 metros de distancia.

Cuando llegamos al muelle vemos ante nosotros un flamante barco, muy grande, muy alto, de esos que tienen como 2 quillas, como los catamaranes (se nota que no tengo ni idea de barcos). Tiene aspecto de nuevo y comodo. Es realmente imponente, pero no, ese no es nuestro barco.

Nuestro barco esta oxidado y es bastante mas bajito que el otro. El Seagull es imponente, mientras que el nuestro nos provoca cierto pavor, nos genera poca confianza. Es el mas barato y ahora empezamos a entender el porque.


El barco y los asientos

El barco tiene 2 plantas. La planta de arriba esta cubierta por un tejado de esos de placa ondulada de pvc; no se sabe si fue semitransparente y la suciedad se ha ido apoderando de ella o si tuvo algun color que ha ido perdiendo.

Entregamos nuestros tickets y no nos dicen nada. A mi me extraña y pregunto donde estan los asientos que corresponden a nuestros billetes. Nos indican que en la planta de arriba, sin concretar mucho. Ya nos tememos lo peor.

Y al llegar a la primera planta se confirma el enga
ño. No existe clase V.I.P. alguna. Todos los asientos estan ya ocupados y hay incluso gente que esta de pie, sentada o tumbada en el suelo. Nosotros hemos pagado 20 $ por cabeza y los residentes (los tanzanos) han pagado 17.000 Tanzanian Shillings (unos 15 $). Segun nos cuentan, el gobierno de Zanzibar (Zanzibar tiene un gobierno propio con ciertas competencias, mientras que el resto de competencias las lleva el gobierno de Tanzania en Dar es Salaam) se queda con 5 $ de cada viajero en ferry.

Ahora entiendo porque insistian en que compraramos ya el billete de vuelta, que queda abierto y puedes incluso confirmar que quieres viajar el mismo dia. Como no va ser asi si realmente no hay asientos numerados y viaja mas gente de la que legalmente esta autorizada?

El cartel de "Life jackets under seats" me parece de lo mas comico, pues, por supuesto, tan solo hay algun chaleco aislado bajo algun asiento y ya es mucho. Prefiero no mirar si hay algun metodo de emergencia disponible.

Nos hacen un hueco a cada uno.
A mi en una esquinita, encajonado entre 2 chicos, uno de los cuales pronto empieza a estirarse para dormir.
A Lara le dejan un hueco junto a una chica, regordeta, que al cabo de 5 minutos se pone a sus anchas. Nos quejamos amablemente y acaba por dejar mas espacio que al principio e incluso empieza a entablar conversacion con Lara.

Finalmente, harto de ver como hay un comodo asiento ocupado por una maleta, me hago con el.


El viaje

A mi lado tengo una madre joven con una bebe. Su cara es de rasgos muy puros, bellos y limpios. Sin embargo, sus manos tienen un aspeceto envejecido y sus pies son mas bien propios de una persona de aspecto mas grotesco. Los dedos son gordos como salchichas y las uñas son pequeñas y poco cuidadas.

Muchas gente en Africa, sobretodo en islas como Lamu y Zanzibar tienen los pies mas anchos de lo normal y los dedos gordos. esto puede deberse a la costumbre de andar descalzos.

El barco zarpa, sorprendentemente en hora. La gente habla muy poco; algunos pasajeros duermen.
Sin embargo, al cabo de 1 hora, los lloros y gritos de bebes y niños pequeños se intercalan con el canto de algun gallo oculto entre la tripulacion (es un mito eso de que los gallos cantan solo al amanecer).
Esto despierta a la gente, que empieza a levantarse y a hablar.
Los vecinos de Lara empiezan una acalorada discusion. Lara no puede mas y me pide cambiar el sitio. Me encanta observar la discusion, en la cual se entremezclan seriedad y vehemencia en los razonamientos con risas y sonrisas que relajan el ambiente y dejan claro que se trata de un debate amigable.

Preguntando, descubro que discutian acerca de la conveniencia o no de tener novio/a mientras vas a la escuela. Unos piensan que si, pero otros creen que si vas a la escuela tienes que estar totalmente centrado en estudiar.

Finalmente llegamos a Zanzibar, que se presenta ante nuestros, desde el mar, como una ciudad antigua y con historia. Me recuerda a Lamu, pero en grande.

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lunes 1 de septiembre de 2008

3 dias en la playa

Hemos vuelto a Mombasa tras pasar 3 días en Diani Beach (zona de playa en el sur).


La llegada a Diani Beach

Llegar a Diani Beach ya fue la primera aventurilla. Mombasa es una isla y para moverse al sur hay que cruzar medio Km. a bordo de un ferri de esos que son una enorme plataforma que lleva vehículos y personas.
Llegamos con un tuk-tuk al puerto del ferry. Había más de 1.000 personas esperando. De repente vemos como la gente que iba delante nuestro empieza a correr. Donde fueres haz lo que vieres, así que nos pusimos a correr y la barrera se cerró detrás de nosotros, por lo que fuimos los últimos en subir al ferry.

En una agencia de viajes nos cobraban 20 euros para llevarnos de Mombasa a Diani en taxi; ida y vuelta nos costó tan sólo 7,4 euros cogiendo tuk-tuk y matatus.

Nada más zarpar el ferry un señor que había en la pasarela superior se presentó como predicador, se dirigió directamente a nosotros, casi
los 3 únicos blancos metidos entre más de 1.000 personas, para saludarnos y aprovechó para hacer unas cuantas bromas sanas a nuestra costa que mucha gente rió.
Una vez bajamos del ferry el panorama era el mismo que había visto en la frontera entre Uganda y Kenia en Busia. Mucha gente andando en ambas direcciones y multitud de puestos a un lado y otro de la carretera con una actividad frenética.

Cogimos un matatu y transitamos por calles sin asfaltar flanqueadas por barracas a punto de caerse en las que vendían sobretodo comida. Fué la primera imagen de extrema pobreza que Lara y Jordi han podido ver.


La playa

Estos días la marea subía y bajaba mucho, dejando al descubierto la barrera de coral que protege esta playa o comiéndose toda la arena hasta dejar en nada tan inmensa playa.

El sol en estas latitudes pega de lo lindo, pero con la
crema protectora factor 50 que Lara ha traido no había forma de que un rayo de Sol penetrara nuestra epidermis.

La playa de Diani está genial, casi desierta, si no fuera por ..... los chicos que yo llamo "buscavidas". Viven sólamente de las comisiones de sacan de vender LO QUE SEA a los turistas. Algunos aprenden alemán (son mayoría los turistas venidos de Alemania) o agunas palabras en italiano o en español.
Pueden caminar contigo cientos de metros, inentando entablar amistad y siempre comportándose correctamente pero tardando en detectar cuando uno no está interesado en sus servicios.
Cuando ves a los blancos pasear por la playa
parece que vayan escoltados.
A veces ponerse a leer o a escuchar música con los auriculares es la única forma de librarse de ellos. Son persistentes y cada día lo intentan.
En un buen mes de un buen año (hablando a nivel turístico) pueden sacarse 300 euros en un mes, importe con el que, en esa región, poca gente puede soñar con tener como salario. Han escogido esa vida en lugar de buscar un trabajo estable con el que cobrar entre 30 y 70 euros al mes y tener un jefe al que obedecer.

Existen en toda Kenia intermediarios para casi todos los negocios. Están incluso los que, cerca de las estaciones de autobús, llevan viajeros hasta el autobús en cuestión para conseguir alguna comisión.
Es un sistema muy ineficiente, pero en zonas turísticas puede funcionar, ya que lo que se cobra al cliente permite sin problemas pagar estas comisiones.

Kenia no es un país barato. No tiene nada que ver con los países del sudeste asiático. Es un país caro incluso para la gente que vive aquí. Para nosotros, el problema es que el valor que obtienes, por ejemplo para el alojamiento, es bajo cuando te mueves en presupuestos ajustados (30 euros de gasto total diario). Si quieres bajar más el presupuesto ya tienes que ir a alojamientos en los cuales nos cuesta todavía dormir (dejadnos un par de semanas más y vereis).


Otro tipo de "buscavidas"

La noche de Diani Beach nos presenta otro tipo de "bucavidas". El Tandoori es uno de sus lugares de calentamiento y el Shakatak su templo.
Pueden ser muy persistentes, como los chicos de la playa.
Pueden llegar combatir por un chico, llegando a "atacar" 2 al mismo tiempo. Bueno, es lo que muchos hombres han soñado: dos mujeres guapas (hay que decir que bastantes de ellas lo son) peleándose por tí. Jordi os puede explicar bien lo que se siente.

Siempre es difícil saber que intención tienen. Buscan dinero a cambio de sexo? Sexo y pedir alguna ayuda para sobrevivir? Simplemente algunas copas gratis? Alguien con quien poder llegar a casarse y salir del país? Buscan el morbo de hacérselo con un blanco? O puede ser que simplemente les guste el chico, como ocurre en cualquier lugar del mundo.


Las noches de Diani Beach

Sea como sea, Shakatak es un buen lugar para ir de juerga. El mejor de Diani Beach. Tiene una bonita terraza y una muy animada pista de baile.

En Diani Beach se junta gente de muchas partes de Kenia e incluso de países vecinos como Uganda. Es divertido intentar averiguar de donde son las mujeres en función de su cara, su peinado, la forma de bailar, la forma de vestir, ...
Las kenianas se basan mucho en mover las caderas, lateralmente y delante y atrás. Las ugandesas buscan más el mover alternativamente las nalgas, a gran velocidad cuando se trata de bailarinas actuando.
En ambos casos consiguen calentar la pista y, a veces, algo más.

En Shakatak se juntan también grupos de blancos con ganas de pasarlo bien bebiendo y bailando.

Lo hemos pasado bien en este local las 3 noches y Jordi se ha convertido en el amo de la discoteca. No podíamos seguirle el ritmo.

Tandoori es un buen lugar como paso previo al Shakatak, tanto para cenar como para tomar una copa.
El pollo al curry es especialmente delicioso y la ternera no le anda a la zaga.
La cerveza y el Smirnoff Ice están a buen precio (1,2 euros).

Los sábados tienen siempre un show. Disfrutamos de un gran espectáculo de unos malabaristas-acróbatas que hacían números que en nuestra vida habíamos visto. Cuanto talento en un sitio tan recóndito.

Si algo tiene África es gente. Y esta gente tiene, en general, unas condiciones físicas notables. Es muy, muy difícil ver gente gorda. Sobretodo lejos de las ciudades.


African Pot, maestro Shabaan

Lara decidió, con buen criterio, la primera noche (viernes) que fuéramos a comer al African Pot, restaurante típico de comida africana.
Ya de entrada nos llevó en coche Barasha, de nuestro Hotel, sin pagar nada, cosa que nos ocurriría más veces con otras personas (todo un hallazgo y una muestra de que no todo el mundo intenta cobrar algo al mzungu.

La cena fué muy rica y tanto o más lo fué la conversación posterior con el dueño,
Shabaan, que nos invitó a cenar el domingo siguiente y nos llevó a Shakatak con su coche.
Con 4 restaurantes en la zona, Shabaan es un hombre mayor con mucha cultura y grandes inquietudes.

En la costa Swahili (desde Somalia hasta Mozambique) abunda la gente que sigue la religión del Islam. Nos contaba Shabaan que la mayoría de gente aprende el Corán sin saber lo que significa. El tuvo la curiosidad de conseguir una versión traducida y comprobar que existen en él muchas referencias al antiguo testamento común con los cristianos. Será algo interesante en lo que profundizar en el futuro.


Los colores

Volviendo ya de vuelta a Mombasa apreciamos los colores tan vivos que utilizan para vestir las mujeres de Ukunda y alrededores.
A medida que nos acercábamos al ferri comprobábamos como
los colores iban volviéndose más sobrios y empezaba a predominar el color negro de los bui-buis, tan presente en Mombasa o Lamu.

Una vez más África nos muestra lo difícil que es hablar de un continente homogéneo o incluso de naciones. Cada región tiene costumbres muy arraigadas, con una cultura propia y una forma de entender la vida.
Aunque se pueden encontrar también grandes nexos de unión como la pobreza, la importancia de la familia, ...

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martes 12 de agosto de 2008

Por fin es lunes ... Adios Kampala

Creí que nunca iba a decir "Por fín es lunes", pero sí. Se acabó la semana "maldita". Creo que algún gorila me echó un mal de ojo, pues no creo haber pisado ningua mierda (perdón por la expresión), ya que me habría dado cuenta seguro.


El portátil es ciego

En el trayecto desde Buhoma (puerta de entrada a Bwindi) a la vecina Butogota (lugar en el que tomábamos el bus hacia Kampala) la pantalla del portátil se reventó por dentro.
El portátil iba en su fundita de neopreno, dentro de la mochila, en el maletero. Los baches fueron más fuertes que todo eso.

El principal inconveniente es que no puedo redactar los artículos desde la habitación, con lo que me temo que la frecuencia de mis narraciones se va a ver afectada. UNa lástima, porqué tengo mucho que contar.


No siempre es mejor montártelo por tu cuenta

Para visitar el Parque Nacional de Murchison Falls sólo hay una opción barata: Red Chilli Hideaway.
Por culpa de mi obsesión no premeditada de buscarlo todo a última hora, me resultó imposible conseguir una cama en su Camp Site. Además, Red Chilli organiza tours desde Kampala.

Pero como creo que uno se lo puede montar todo por su cuenta, reservé habitación en un lodge con un precio decente (24 euros la noche), con ba
ño compartido con otra habitación.
Me cogí un bus hasta la "cercana" al Parque Masindi

Desde all
í empecé una rebuscada ruta que, según la Lonely Planet llevaba a otro logde no muy lejano.

La inici
é en un taxi (matatu). 25 personas en un vehículo habilitado para 15 es lo que yo llamo optimizar el espacio. Con una niña sentada sobre mí, un niño de pie y 3 hombres con el culo contra la ventanilla y el cuerpo flotando por encima de otras cabezas, el conductor conducía como podía, secándose la cabeza de sudor continuamente y haciéndome pensar que no estaba en condiciones para conducir y lo que pasaría conmigo s la furgoneta volcaba hacia la derecha.

Pero no, la furgoneta decidió caer un poco hacia la izquierda cuando se le salió una rueda !!! Sí, no pinchó, eso es de pijos. Literalmente se le salió una rueda.

Ahí estábamos, en medio de la nada, con unos monos que hacían el amago de acercarse en busca de comida.

Hablando con el resto de pasajeros descubro que el taxi no llega hasta la ciudad a la que yo quería llegar, así que cambio de opinión y decido volver hacia Masindi para tomar otra ruta más cara pero con más probabilidades de llegar a una hora decente.

Y entonces ocurrió un milagro. Paré a un motorista y me llevó con él GRATIS. No quería dinero. Trabaja para la ruz Roja en Masindi.

Una vez allí negocié con un taxista para un "special hire" bajando desde 68 a 38 euros. Y es que estamos hablando de más de 70 Km. Ya contaba con que eso podía pasar.

Ingrato recuerdo de Sanbiya River Lodge

Llegamos ya de noche al lodge. La primera en la frente. Un huésped se fué con la llave de mi habitación, pero me ofrecía una banda (caba
ñita) doble, pero con el baño en el exterior. Acepté sin problemas.

Pedí unas chanclas ( hasta en el peor hotel de Uganda tienes unas chanclas para ducharte). Me dijeron que me las traían. Media hora después ni siquiera hab
ían venido a decirme que no iban a conseguirlas. Lo dí por imposible y me fuí al baño con un par de bolsas de plástico para no apoyar los pies sobre el suelo.

Cuando ya me disponía a secarme resbalé y ca
í con todas mis fuerzas contra el suelo. Pero mi codo derecho decidió caer sobre un pequeño escalón. Hasta que no fuí a lavarme los dientes no me dí cuenta de que salía sangre de él.

Contacté con la asguradora y cuando por fín localizaron mi contrato ya era demasiado tarde y cerraban las puertas del Parque toda la noche, por lo que no podía llegar a ningún centro médico. El corte era corto, pero profundo. Era feo, muy feo; como diría David, "más feo que pegarle a un padre".

Mi kit de primeros auxilios estaba en Kampala, pues había viajado con una peque
ña mochila. Allí tenían lo justo, pero intenté mantener la herida cerrada según indicaciones de un médico español por teléfono.

A partir del día siguiente empezaron a tratármelo en centros médicos y la evolución es buena.

Por fin he tenido que "hacer dedo"

Al día siguiente llegó la segunda odisea. Resulta que el punto de partida del barco que va a las cataratas de Murhison Falls está a 30 Km. del Smabiya River Lodge donde yo estaba.
Por suerte conseguí que me llevaran dos alemanes con el transporte que tenían contratado (una furgoneta para ellos solos, con sonductor y guía).

Ya en el barco concidí con una colombiana (Verónica) que estaba en una ONG en el norte de Uganda) y on 19 espa
ñoles que estaban viajando con Kananga.
Los espa
ñoles hicieron algo que me habría encantado poder hacer, pero no tenía los medios y además debía ir lo antes posible a un centro médico. Subieron caminando a ver las cataratas desde lo alto.
El barco no se acerca tanto como nos gustaría a las cataratas, pero os aseguro que lo que se ve es algo E-S-P-E-C-T-A-C-U-L-A-R. En un ancho de 6 metros pasa todo el Nilo (técnicamente pasa una de sus 2 ramas). Es una demostración de fuerza de la naturaleza difícil de igualar cuando hablamos del elemento "agua".

Por el camino vimos cocodrilos del Nilo, Hipopótamos y búfalos. Todos muy tranquilos.

Al volver a tierra se acabaron los milagros. No tenía transporte para volver a Masindi y no pasaba ningún vehículo en aquella dirección. Finalmente conseguí que me llevara un empleado del Red Chilli que se dirigía a Kampala, a cambio de pagar la gasolina (8 euros).


Siempre se aprende algo

He aprendido algunas cosas "gracias" a la "semana maldita".

1 - Nunca jamás dejes en el maletero cámaras, portátiles, etc.

2 - Escrúpulos los m
ínimos. Ni se te ocurra ducharte con bolsas de plástico en los pies.

3 - Si vas a un Parque Natural, asegúrate muy bien de las comunicaciones que hay.

4 - No siempre es mejor ir por tu cuenta, antes de decidirlo, utiliza el consejo 3.

5 - Si vas a un Parque Nacional piensa bien que cosas no vas a llevarte (hanclas, kit de primeros auxilios, ...). Puede ser que las necesites y no tengas donde obtenerlas.


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lunes 21 de julio de 2008

Miércoles 16-07-08 – Eldoret y las ‘otras’ Kenia

La Kenia de la supervivencia

No hay ninguna duda en que la mejor forma de conocer un país es viajar por tierra. Tomando vuelos se pierde uno muchos detalles de la realidad de un país.

El autobús de Easy Coach me iba a llevar a Eldoret por 9 euros, cerca de la frontera con Uganda, en un viaje ciertamente interesante.

Saliendo de Nairobi empecé a ver otra Kenia, la de poblados de barracas extendiéndose kilómetros y kilómetros.

Hicimos una parada en Nakuru, y la impresión que me dió es que las caras de la gente reflejaban cierta tristeza, a diferencia de las caras de la gente de la hiperactiva Nairobi.

¿Qué hacen los Alpes en Kenia?

Tras dejar atrás Nakuru empezó la tortura. Están haciendo obras a lo largo de muchos kilómetros de la carretera entre Nakuru y Eldoret. Hasta que acaben las obras, ese tramo del viaje será siempre horrible. Mi estómago se revolvía irremediablemente con cada bote que daba el autobús por culpa de los baches.

Aún así, disfruté del viaje admirando los fantásticos paisajes alpinos (sí, habéis leído bien) con vacas y burros por todas partes y gente trabajando en el campo o tumbada sobre la hierba viendo pasar los coches.
Llegamos a estar a 2.000 metros de altura.

Al llegar a Eldoret me vienen a recoger Peter, Yuma y Joshua, fundadores de X-Street Community Base Organization, con los que he pasado 2 intensos días.

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