sábado 26 de julio de 2008

CONCIERTO DE AFRIGO BAND EN EL CLUB OBLIGATTO

Afrigo Band es el grupo más conocido de Uganda, aunque ya empiezan a ser piezas de museo.

El club

Ante las dificultades de conseguir teléfonos correctos y la ausencia general de información en Internet, me dirigí al Club Obligatto combinando taxi y bodaboda.

El garito es al aire libre, con una amplia pista de baile, pero demasiado oscuro. Tienes que andar mirando donde pisas. Les iría bien que pasara por ahí un interiorista o mejor un exteriorista.

Llegué 1 hora antes del inicio del show. En una pantalla gigante mostraban videoclips de UB40 y, como ocurre siempre, había una televisión encendida en la barra principal.

Poco a poco se fue llenando el local y la cosa no prometía mucho. Gente de …. bueno, igual tenían mi edad, pero como a mí todo el mundo me pone 24-26 años y aquí la gente con 35 están gorditos y tienen 4 hijos y el mayor tiene 15 ….. Pues eso, gente de 30 y pico y 40 y pico.

El concierto y el baile

Empezaron muy flojos y ya me veía abandonando el local en seguida. El cantante tiene una variedad de registros de voz brutal y se lanza incluso con algunas frases de scat (imitar instrumentos con la voz).

Poco a poco la cosa se fue animando.
La gente no aplaudía nada en las primeras canciones y poco en el resto.
Si les gustaba una canción, salían en masa a la pista. A diferencia de España, no esperaban en la pista a ver si les gustaba la siguiente canción, sino que se iban a sentar al acabar la canción. Quizás no estaban muy en forma.

Bailar la música de Uganda es muy, muy fácil, me recuerda a la forma de bailar sueltos en los pueblos las canciones pachangueras. Pones a la gente de mi comarca (Alta Ribagorça) ahí y se salen.
Y a la que uno empieza a moverse un poco corre el riesgo de que las solteronas se lancen a sus pies como leonas.

La importancia de tener un gran culo

El grupo cuenta con 3 bailarinas. En un momento de la actuación es el momento en el que las bailarinas realizan su “solo”.
Una es delgadita, pura fibra, baila muy bien e incluso realiza coros en alguna canción. Sin embargo, tiene un culo pequeño.
Las otras 2 andan un poco sobradas de peso y, consecuentemente tienen un gran culo.

El “solo” consiste en bailar moviendo el culo, de forma parecida a como lo hacen en el caribe o en brasil. Hay algunos hombres (incluso una chica, también con gran culo y de aspecto parecido a la chica venezolana con la que estuvo Jesús) que dan dinero a las bailarinas tras o durante su solo.
La chica delgadita recibió mucho menos dinero. Y es que hay momentos en la vida en los que tener un gran culo es importante.

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jueves 24 de julio de 2008

Acerca de la comida en el Este de Africa

Dieta

La comida es para mí, de momento, lo peor del Este de África.

Utilizan mucho el maíz, los huevos, la patata y el arroz.

Mi dieta se ha visto bastante alterada, tanto por la comida en sí como por mis horarios caóticos. Sobretodo aquí en Kampala, donde cerca del hotel (OK, podeis llamarlo hostal o motel) no hay ningún lugar decente para desayunar, y mientras cruzo 350 furgonetas/taxis y 568 puestos de venta ambulante siempre me entretengo con algo.
Ayer, por ejemplo, además de volver al hotel a medio camino porqué había olvidado algo, me lié con un vendedor de CD’s de música para que me hiciera una compilación especial de música ugandesa, que ya tengo en mi poder y que buscaré la forma de hacérosla llegar.
Además, estos días estoy trabajando desde un cibercafé.

Total que hay días que hago desayuno-comida y otros días hago comida-cena.

Ayer hice desayuno-comida con un pupurri que contenía judías negras, arroz, spaggethis, muslo de pollo, patata cocida y un puré que no sé de que era.
Para cenar fui a un típico restaurante ugandés ll amado ”Canaan Restaurant”. Aprovecho este momento para hablaros de los diferentes tipos de restaurantes que hay en Kenia o Uganda.

Restaurantes

Por un lado están los mejores restaurantes (dejando a un lado los de hoteles de llujo) con comida internacional, en los que comes por 8-18 €. Tienen una carta bastante completa, el servicio es muy bueno y la comida suele estar bastante bien.

Por otro lado están los sitios de comida rápida, bien sean de comida internacional o comida local (estos serían como los restaurantes de menú en España). Tienen una carta bastante limitada, son rápidos y comes por 1,5 – 5 €.

Por último están los que se supone están en medio, que tienen comida propia del país y una carta extensa. La realidad con este tipo de restaurantes (me ocurrió en el Canaan Restaurant y también en otro restaurante en Kampala Road) es que habitualmente no tienen la mitad de los platos indicados en la carta. Son lentos, pero siguen siendo muy baratos (2,5 – 7 €).
Ayer cené por unos 3 €.

El martes, tras estar 8 h. delante del ordenador decidí darme un pequeño homenaje y fui al restaurante chino del Hotel Fang Fang, que está junto al cibercafé al que voy (WebCity, es el único que he encontrado en el que puedes conectar tu propio portátil).
Tiene una bonita terraza y un pianista amenizando la noche.
De primero comí “vegetables satai”. Lo pedí medio picante, pero trozos de cayena eran como uñas de dedo meñique. Lara, el plato tenía mucho cilantro. Si no fuera por que estaba demasiado picante, el plato era excelente.
Ahí me di cuenta de que me sudaba la coronilla, y la verdad es que me ha ocurrido más veces. No sé si será más bien que tengo fugas en la poca masa cerebra que me queda.
De segundo comí “Whole Sweet & Sour fish”. Realmente era un pescado entero, abierto y cortado en dados, pero esos dados siguen unidos al cuerpo del pescado. Muy original y muy rico.
Esta cena me hizo saltar la banca, fueron 18,3 €.

El sábado estuve cenando con unos americanos en el restaurante indio “Handii”. Excelente el “Cheese Masala” que pedí.
La cena nos salió finalmente por 10 € por cabeza. Digo finalmente porqué, ante mi sorpresa vi como todo el mundo empezaba a mirar cuanto costaban exactamente los platos que habían solicitado.
Finalmente se impuso la cordura y todo el mundo pagó lo mismo.

Platos típicos y costumbres

Si pedís huevos fritos sabed que no tendréis donde mojar el pan. Los cocinan mucho.

En Uganda tienen un desayuno bien curioso que probé en el hotel en el que estoy. Se llama “Katogo” y es un cocido de patata, banana y un poquito de carne. Suelen acompañar ese desayuno con té negro, lo cual es un gran error, ya que un buen porrón de vino acompañaría mucho más.

En los puestos de la calle venden pinchos de ternera, maíz a la brasa y todo tipo de frutas.

A la tortilla a la francesa le llaman “spanish omelette”. Y es que siempre andamos intercambiando todo tipo de expresiones con los franceses (no las voy a reproducir aquí).

El zumo de mango es el más habitual y está bastante rico.

Algo que puede acompañar, en lugar de arroz es el chapati, del cual ya he hablado antes.

Y por último decir que la comida que más extraña he encontrado es cabra. No son países de una gran riqueza gastronómica.

Ah !! Dos cosas relacionadas con la comida.
He visto en Kampala tanto carteles de “Gana peso sin esfuerzo” como de “Pierde peso”.
Y por último, me gusta la costumbre que tienen en algunos restaurantes de traerte una vasija y tirar agua, con una jarra, sobre tus manos para que te las puedas lavar.

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lunes 21 de julio de 2008

Hay que estar al loro

Ya estoy de vuelta con el blog, tras unos días muy intensos en los que no he tenido mucho tiempo para escribir. Dejo lo del ojo para más adelante.

Mi primer día en Nairobi ya experimenté un truco contra el que previene la guía Lonely Planet. Se trata de un tío que viene y te empieza a soltar un rollo de que es refugiado, que procede de Sudán y acaba pidiéndote dinero y llamándote racista si no se lo das.

Al día siguiente, me dirigía, con la mochila a la espalda, al Youth Hostel de Nairobi y entre en una tienda de Safaricom a comprar saldo para el móvil, Te dan unas tarjetas con un código que tienes que dejar al descubierto rascando con una moneda.
No conseguía hacer bien la recarga y la señorita se ofreció a ayudarme.
Cuando ya había salido por la puerta me dí cuenta de que sólo me había recargado el saldo con el código de una de las tarjetas que compré.
Cuando entré en la tienda estaba recargando su móvil con esa tarjeta.

Siguiendo con el tema de los móviles, la chica que me vendió la tarjeta SIM me escribió
al día siguiente para saludarme. ¿Quería ligar o hay algún intento de engaño detrás?

Ahora mismo estoy en Kampala, capital de Uganda. La noche del sábado cené con unos americanos y a uno de ellos le robaron la cartera (fue un error llevarla encima y más aún en el bolsillo trasero).
No sé como, pero tras avisar al responsable del Pub, la cartera apareció con todo menos el dinero.

Pero lo más increíble ocurrió ayer.
La noche del sábado tomamos alguna cerveza que otra. Al llegar al Hotel, Tim (chico americano del que os hablaré más adelante) tenía mucha sed y el bar del hotel estaba cerrado. No se le ocurrió más que intentar abrir la puerta del bar-comedor con su llave y, después de conseguirlo, coger una botella de agua y un Red Bull. Se cruzó con el chico de Recepción (que casi no habla inglés) y le preguntó si podía pagarlo.
Esta mañana, los encargados del Hotel nos han interrogado. Tim ha confesado todo y pensábamos que ahí quedaba la cosa, pero no.
Resulta que alguien forzó el cajón de la barra del bar y se llevó el dinero. Tim era el principal sospechoso.
Hemos estado 5 horas en el Hotel, hablando con los encargados, esperando a que viniera el Director del Hotel, hablando con el supuesto Chairman (algo así como alcalde) de la zona.
Tim y Ken tenían que irse ayer sin falta para volver a Kenia, con lo que la opción de la Policía no era buena. Tim accedió a pagar el dinero que supuestamente había en la caja, los desperfectos, etc. Todo junto ha quedado en unos 200 € para olvidarse del tema. Una broma de mal gusto, pero una solución mejor que pasar por la experiencia de vérselas con la policía, con toda seguridad corrupta.
Por suerte yo llevaba suficiente dinero y le he podido prestar a Tim.

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